abril 5, 2020

Rocío Cañada

El mundo del deporte desde dentro.

Real Madrid – Kirolbet Baskonia: Victoria blanca por la mínima en el Palacio

Taylor en un lanzamiento ante Shields/ EFE: Sebastián Mariscal

Los de Pablo Laso ganan 70-69 en el WiZink Center ante un Baskonia que los dejó ahogados en los dos primeros cuartos.

El Real Madrid no tuvo un buen inicio de partido. Los de Vitoria llegaron al Palacio para hacerse con el encuentro ante un local que no estuvo acertado en los primeros dos cuartos, con los que logró hacerse el equipo vasco.

A pesar de una igualdad en puntos en el inicio, los vitorianos empezaron a demostrar su presencia en la pista. Por su parte los blancos se observaban perdidos, llegando a fallar gran cantidad de tiros.

Por si el inicio merengue fuera poco, las primeras decisiones arbitrales dejaron mucho que desear en el Palacio, ante una grada que se mostraba insatisfecha por las faltas no pitadas a los vascos: una de ellas a Tavares, con posterior falta madridista. Los árbitros acudieron a revisarla y finalmente procedieron a considerarla antideportiva.

La baja presión madridista fue aprovechada bien por el Baskonia para mantenerse por encima en el marcador, dominando la mayoría del primer cuarto que culminó 14-19.

Imprescindible fue la presencia de Thompkins, uno de los hombres del partido junto con Campazzo, que logró desatascar el ataque blanco y anotar tras muchos minutos de sequía local. Sin embargo el Madrid necesitaba apretar y hacerse con el partido, empezar a defender más duro, cerrar rebotes y salir por delante de los bloqueos.

Y logró a ponerse por delante gracias a Tavares y Campazzo. Otro indispensable en el juego fue Deck, aprovechando bien los contraataques para anotar. A partir del tercer cuarto el nivel defensivo del Madrid aumentó.

Pero el Baskonia no se rendía y seguía taponando, presionando y defendiendo bien el aro. Y a tan solo seis minutos para el final consiguieron volver a ponerse delante con un 57-60. Pero a 27 segundos de terminar, el Madrid consiguió remontar de nuevo haciéndose con una victoria importante en casa.